domingo, 5 de octubre de 2008

Samuel Beckett















Sí, he sido mi padre y he sido mi hijo, me he planteado preguntas y las he contestado lo mejor que pude, me he hecho repetir, noche tras noche, la misma historia, que me sabía de memoria sin poder creerla, o nos íbamos, cogidos de la mano, mudos, sumergidos en nuestros mundos, cada uno en sus mundos, con las manos olvidadas, una en la otra. Así he sobrevivido, hasta el presente. Y aún esta noche parece que todo marcha bien, estoy en mis brazos, me sostengo entre mis brazos, sin mucha ternura, pero fielmente, fielmente. Durmamos, como bajo aquella lejana lámpara, embrillados, por haber hablado tanto, escuchado tanto, penado tanto, jugado tanto… (Samuel Beckett. Textos para Nada)

viernes, 26 de septiembre de 2008

Los Dogon y Sirio B





















Una etnia relativamente primitiva del África occidental parece poseer dentro de su sabiduría tradicional conocimientos astronómicos muy precisos sobre el sistema estelar de Sirio, que sólo son factibles de obtener utilizando refinados recursos tecnológicos. Nos referimos, por supuesto, a los Dogon. Los mitos de este pueblo contendrían referencias claras a la invisible acompañante de Sirio, una enana blanca que fue predicha por la ciencia en 1844 y descubierta en 1862. Aún más, la describirían con detalles tan exactos como sorprendentes, considerándola como muy pequeña y formada por el metal más pesado del mundo, y con un período orbital de 50 años, virtualmente idéntico al calculado por la astronomía occidental.

domingo, 24 de agosto de 2008

Yukio Mishima: "San Sebastián"

Fragmento del libro Confesiones de una Máscara de Yukio Mishima (1925-1970)

lunes, 18 de agosto de 2008

martes, 5 de agosto de 2008

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Té fred l'ànima


Té fred l’ànima.

I es mossega les dents
la virtut
tot d’un somriure tàctil.

Agafa l’abric
i tapa’l amb por tangible.

Por envers la desídia
amb què acarona l’acer l’aire.





Poema: Magnus Valor

sábado, 2 de agosto de 2008

Zoroastro

"Aborrezco ser el adorador de los Devas; me confieso adorador de Mazdah, como seguidor de Zarathustra, enemigo de los Devas, confesor del Señor, alabador de los bienhechores inmortales. Al Sabio Señor prometo todo bien, todo lo mejor que existe; a él, el Bueno, el Benévolo, el Justo, el Magnífico, el Espléndido, de quien se origina la vaca, de quien viene la ley, las luces celestiales, con las cuales se uncen los goces de la felicidad. Escojo para mí la santa y la buena docilidad; ella debe pertenecerme. Reniego del hurto y de la rapiña del ganado, del saqueo y de la devastación de las aldeas de los adoradores de Mazdah. Concedo libre entrada y permanencia a los moradores de mi casa, y lo mismo a los animales domésticos con quienes habito sobre la tierra. Prometo a los hombres justicia con la debida reverencia: de ahora en adelante no saquearé, ni devastaré las aldeas de los mazdeos, ni condescenderé con el amor al cuerpo y a la vida. Confiésome mazdeo, discípulo de Zarathustra con voto y confesión. Prometo pensar bien, hablar bien y obrar bien".
(Fragmento del Yasna 12. I, contenido en el Avesta)